Para que un vehículo pueda circular legalmente por las calles del país, no basta con que tenga patente. Es necesario acreditar que se encuentra autorizado para transitar por las vías públicas. Esa autorización se materializa, entre otras cosas, en la revisión técnica vigente.

La revisión técnica no es un mero trámite administrativo. Es el mecanismo mediante el cual el Estado verifica que un vehículo cumple condiciones mínimas de seguridad y emisiones. En términos simples: que no pone en riesgo a su conductor, a terceros ni al entorno.
Sin embargo, no es raro que este documento se venza. A veces por olvido. A veces por postergación. A veces porque “el auto no lo ocupo tanto”. Entonces.
¿Qué ocurre si circulo con la revisión técnica vencida?
¿Qué naturaleza tiene esta infracción?
La Ley de Tránsito considera la circulación con revisión técnica vencida como una infracción grave. En nuestro sistema, las infracciones se clasifican según su entidad, y las graves suponen un reproche mayor por parte del legislador.
La razón es evidente: un vehículo que no ha sido revisado puede presentar fallas mecánicas relevantes, con impacto directo en la seguridad vial. No es un descuido formal, sino una conducta que incrementa el riesgo en la vía pública.
Por lo mismo, basta una fiscalización para que se curse un parte. No hay advertencia previa ni margen interpretativo.
No pierdas tiempo con tus multas de tránsito
Nuestros abogados analizan sin costo la posibilidad de defender tus multas
¿Cuál es la sanción?
La multa asociada a esta infracción fluctúa entre 1 y 1,5 Unidades Tributarias Mensuales. En valores actuales, esto se traduce en una suma que ronda, aproximadamente, entre los setenta y los cien mil pesos.
Pero la consecuencia no se agota en el dinero.
Retiro del vehículo de circulación
La ley faculta expresamente a Carabineros e Inspectores Municipales para retirar de circulación un vehículo que transite sin revisión técnica vigente.
Esto implica que el automóvil es trasladado a un corral municipal y queda allí hasta que la situación se regularice. El conductor deberá entonces:
-
Pagar la multa.
-
Regularizar la revisión técnica.
-
Asumir el costo de la grúa.
-
Pagar los días de custodia en el corral.
En muchos casos, el costo final supera con creces el valor de la multa original. El problema deja de ser jurídico y pasa a ser, derechamente, económico.

Efecto en el permiso de circulación
Existe, además, un efecto indirecto que suele pasar desapercibido: sin revisión técnica vigente, no es posible renovar el permiso de circulación.
El sistema simplemente no lo permite. La revisión técnica es un requisito estructural del proceso. Por lo tanto, un descuido en este punto puede desencadenar una cadena de incumplimientos: sin revisión, no hay permiso; sin permiso, se incurre en una nueva infracción.
¿Y el seguro?
Aunque no siempre está explicitado con la misma claridad en todas las pólizas, muchas aseguradoras consideran relevante que el vehículo se encuentre en regla al momento del siniestro. Circular sin revisión técnica puede abrir flancos para cuestionamientos de cobertura, especialmente si el accidente guarda relación con una falla mecánica.
Podemos concluir, que circular con la revisión técnica vencida no es una falta menor ni un simple olvido. Implica:
-
Una infracción grave.
-
Una multa significativa.
-
El riesgo cierto de que el vehículo sea retirado de circulación.
-
Gastos adicionales por grúa y custodia.
-
La imposibilidad de renovar el permiso de circulación.
-
Eventuales problemas con el seguro.
Un trámite que toma menos de una hora puede evitar semanas de incomodidades y gastos innecesarios. Tener la revisión técnica al día no es solo cumplir con la ley. Es, en lo concreto, una forma básica de cuidar el bolsillo y la tranquilidad.
René Zapata Erazo - Abogado Asesor








