Cada vez es más común escuchar vehículos que circulan con música estridente, escapes ruidosos o bocinas usadas sin criterio. Aunque para algunos puede parecer inofensivo o incluso parte de un estilo de vida, la realidad es que el ruido excesivo desde los vehículos tiene impactos directos en la seguridad vial y en la calidad de vida de quienes comparten las calles.












